Acerca de la aspiración presidencial de Ubeimar Delgado Blandón, el hijo de Salónica - Ubeimar Delgado

Acerca de la aspiración presidencial de Ubeimar Delgado Blandón, el hijo de Salónica

Sonriendo, Rodrigo Lloreda Caicedo, en su oficina de director de EL PAIS, donde yo trabajaba como reportero político, refiriéndose a Ubeimar Delgado Blandón me dijo “Ese muchacho es un pichón de animal político que va a volar muy alto” .Era el año 1985, época en la que el hoy pre-candidato presidencial del Partido Conservador, luego de ser militante, fue elegido presidente de las Juventudes Conservadoras.
En aquel tiempo, Ubeimar, nacido en Salónica y por consiguiente de origen campesino, rivalizaba con otros integrantes de las juventudes conservadoras lloredistas pertenecientes a familias de estratos sociales muy altos, pero los aventajaba porque aglutinaba a la mayoría de los jóvenes militantes en razón de su dinamismo, su capacidad de trabajo, constancia y disciplina, cosa que incomodaba a los de “dedo parado”, pues éstos creían que por razón de su clase social tendrían la preferencia del jefe, quien le abría las puertas de su movimiento a quienes quisieran ingresar, pero sin establecer preferencias ni privilegios. “Los honores se ganan en el campo de batallla” decía Lloreda Caicedo.

Con el tiempo, gracias a su permanente accionar político, Delgado Blandón demostró que el extinto líder conservador tuvo la razón. Luego de varios años de desempeñarse en cargos públicos se postuló al Concejo Municipal de Cali siendo elegido en 1992, y reelecto en 1994. No hizo lo de muchos, pasar a la Asamblea, tramo que se saltó para aspirar a la Càmara de Representantes, corporación a la que llegó en 1998 siendo reelegido en el 2002. Cuatro años después es elegido Senador de la República. En el Senado fue presidente de la Comisión IV, la del Presupuesto Nacional, y también primer vicepresidente de la llamada “Càmara Alta” del Congreso de la República.
En el trasegar electoral, aquella rivalidad de juventud se mantuvo sin que lo pudiesen vencer ”los hijos de papi y mami”a pesar de las deserciones que hubo en su movimiento”. En el 2014 con su sobrino Mauricio Delgado como candidato al Senado obtuvo una de las mayores votaciones del conservatismo, y, por un error de cálculo perdió la posibilidad de lograr dos curules en la Cámara de Representantes,hecho que de haberse dado habria privado de ir a la “Càmara Baja” a quien desertó de su organizaciòn política luego de haber sido elegido Representante a la Cámara en nombre de la “Fuerza Social”.
Como Representante a la Cámara y como Senador de la República intervino ante el gobierno nacional para apropiar recursos para obras en todos los municipios vallecaucanos. Sin temor a equivocarme puedo decir que es el congresista que mayor cantidad de recursos nacionales ha logrado traer para el Valle del Cauca. En el caso de Tuluá basta mencionar que gestionó más de $4.000 millones con destino al alcantarillado de buena parte de la población de Aguaclara.
En octubre del 2008 fue elegido, con una gran votación, miembro del Directorio Nacional Conservador. No aspiró a la reelección, en su lugar postuló a su hermano Mauricio, porque su meta era ser Gobernador del Valle, sueño que logró en las elecciones atípicas del 2012 venciendo a la enorme maquinaria que controlaba el poder político-administrativo en nuestro departamento, que estaba en quiebra y con una multimillonaria deuda pública.

Como mandatario departamental redujo en más del 90% la deuda, circunstancia a pesar de la cual, gracias a su capacidad de gestión, hizo obras muy importantes en la mayoría de los municipios a los que también entregó maquinaria de obras públicas.Haber reducido a su màs mìnima expresiòn la deuda del Departamento y el excepcional manejo fiscal que le dio a las finanzas gubernamentales le permitiò al Valle recuperar la Categorìa Especial que habìa perdido, sumatoria esta que le mereciò ser reconocido por el propio gobierno nacional como el mejor gobernador de Colombia. Entregó su mandato con la iniciación de la reconstrucción de la vía Tuluá-Riofrío-Trujillo y la derivación al corregimiento Salónica, su patria chica, obra para la cual había logrado que el gobierno nacional apropiara los correspondientes recursos.
A Ubeimar el gobierno de Santos le cobró no haber apoyado su reelección dado que su movimiento Fuerza Social respaldó a Martha Lucía Ramírez y luego a Oscar Iván Zuluaga. Como bien lo ha dicho, el gobierno nacional le quedó debiendo al Valle del Cauca un alto porcentaje de los recursos que por regalías le correspondían a nuestro departamento. De no ser por esa circunstancia habría hecho mucho más por los vallecaucanos.

Como en lo personal, disciplinado políticamente como el que más, jamás ha desertado, ni lo ha pensado, cambiar de partido, razón por la cual hoy, con sobrados méritos, quiere ser el candidato presidencial del conservatismo, meta difícil cierto es, porque los “enmermelados” congresistas y miembros del Directorio Nacional, al contrario de lo que él piensa y quiere, les resulta más fácil y rentable plegarse a candidaturas de otras colectividades. Y quiere ser candidato porque, con sobrada razón, manifiesta que su partido debe recuperar la vocación de poder y tener candidato propio para la Presidencia de la República, efecto para el cual tiene un bien concebido plan de propuestas.
VER PROPUESTAS DE GOBIERNO
Amigo de sus amigos, de sus líderes, de los militantes de su movimiento, con quienes mantiene permanente comunicación; este dirigente de la comarca vallecaucana, hijo de Salónica, que trabaja sin descanso, como pocos en el Valle del Cauca y en el país,además de su fructífera labor política y social cuenta a su haber con una trayectoria intachable, sin mancha, como quiera que no ha estado envuelto en escándalos de corrupción ni ha tenido vínculos con organizaciones delictivas, lo que debe hacernos sentir orgullosos de contar con un político de tal naturaleza.
Por todo lo anterior considero injusto que además de los obstáculos de sus copartidarios en Bogotá, hoy también esté siendo víctima del vallecaucanibalismo.
No soy conservador, pero ante todo
¡SOY VALLECAUCANO!
¡JALEMÓSLE A LA VALLECAUCANIDAD!

Por: MARCOS EFRAÍN MONTALVO ESCOBAR